La activación de conocimientos previos para la mejora de la comprensión lectora: definición, modelos, categorías y técnicas (Hattan et al., 2024; McCarthy y McNamara, 2021)

El conocimiento previo que los niños tienen guía la comprensión del texto (Kintsch, 1998). Por tanto, enseñar y desarrollar conocimiento es esencial para una buena comprensión lectora (Oakhill et al., 2015).

Sin embargo, incluso cuando los estudiantes poseen conocimientos relevantes para comprender el texto, pueden no saber cómo o cuándo utilizarlos durante la lectura (Cain et al., 2004; Cain & Oakhill, 1999). Es ahí cuando la activación de conocimientos previos puede ser útil para mejorar la comprensión de lo leído.

Esta entrada se basa en una revisión sistemática reciente sobre técnicas de activación del conocimiento previo (Hattan et al., 2024) y en un paradigma que describe qué características del conocimiento influyen en la comprensión lectora (McCarthy y McNamara, 2021).


La revisión sistemática de Hattan et al. (2024)

Hattan et al. (2024) incluyeron 54 artículos en su revisión sistemática acerca de las técnicas para activar conocimientos previos para la mejora de la comprensión lectora. Es curioso que Hattan et al. (2023) encontraron que los términos ‘conocimiento previo’ y ‘activación del conocimiento previo’, a menudo, se definían de manera vaga. Por ello, desarrollaron una definición de ambos conceptos a partir de lo encontrado en su revisión sistemática.

La definición de ‘conocimiento previo’ de Hattan et al., (2024):

“El conocimiento previo puede entenderse como la suma del conocimiento existente de los individuos, incluyendo conocimiento personal, de dominio, temático, estratégico, social, cultural y lingüístico. Además, este conocimiento se extiende más allá del conocimiento académico e incluye el conocimiento de uno mismo y del mundo fuera del aula. Asimismo, el conocimiento previo influye en el aprendizaje y el desarrollo incluso cuando es incompleto o inexacto.”

La definición de ‘activación de conocimientos previos’ de Hattan et al., (2024):

“Cómo los individuos o grupos recurren, de manera intencional o no intencional, a sus conocimientos y experiencias previas para comprender o aprender a partir de textos. Este proceso puede ocurrir explícitamente antes, durante o después de la lectura mediante indicaciones, señales o tareas externas, o de forma automática sin estímulos externos.”

Entendiendo mejor el conocimiento previo en la comprensión lectora (McCarthy y Mcnamara., 2021)

Antes de continuar con la revisión de Hattan (2024), es interesante ampliar lo que sabemos acerca de los conocimientos previos y su activación. Al respecto, McCarthy y McNamara (2021) han desarrollado un paradigma que sostiene que los profesionales deberían considerar la cantidad, precisión, especificidad y coherencia del conocimiento académico de los lectores —incluido el conocimiento temático y de dominio— antes de la lectura. Veámoslo en la siguiente imagen.


Conocimiento previo relevante para la comprensión del texto

McCarthy y McNamara (2021) defienden que cuando un estudiante lee un texto, este pone en juego un conocimiento que puede estar más o menos relacionado con el texto:

El conocimiento sobre el tema incluye conocimientos directamente relacionados con el tema (por ejemplo, el descubrimiento de la penicilina). El texto también activa información más general relacionado con la materia (por ejemplo, ciencias naturales) y un conocimiento de dominio aún más general relacionado con la ciencia. En última instancia, el conocimiento académico general y el conocimiento del mundo también pueden utilizarse para comprender la información general del texto e inferir relaciones lógicas. 

Esto implica que todos estos conocimientos pueden activarse y movilizarse en algún grado y que todos pueden ayudar a la posterior comprensión del texto. Véase la siguiente imagen.


Categorización de procedimientos y técnicas 

Volviendo a la revisión sistemática, Hattan et al., (2024) identificaron 8 categorías diferentes que agrupaban las diferentes técnicas para la activación de conocimientos previos. Es posible ver las 8 categorías en las siguientes imágenes:





Antes durante o tras la lectura

Hattan et al. (2024) encontraron que las técnicas destinadas a facilitar la activación del conocimiento antes de la lectura fueron las más comunes, aunque estimular el conocimiento existente de los estudiantes también resultó beneficioso durante y después de la lectura. 

Edades de los participantes

Entre las 88 técnicas totales encontradas en los estudios para activar conocimientos previos, casi la mitad incluyeron participantes universitarios de grado (n = 42). Un menor número de investigaciones exploraron técnicas con estudiantes de secundaria (n=38) y educación primaria (n=22). Los resultados de la investigación indican que, especialmente en los primeros años de educación primaria, el número de técnicas investigadas es mucho menor.

Activar conocimientos previos sobre el contenido del texto y también sobre las estrategias comprender el texto

Hattan et al. (2024) señalan que los estudiantes pueden beneficiarse de activar conocimientos previos relativos a contenido del texto. Sin embargo, el profesional también puede activar lo que los estudiantes aprendieron sobre la estructura del texto o sobre cuáles son las mejores estrategias para comprender el texto.

Conclusiones

En conjunto, la evidencia sugiere que la activación del conocimiento previo es una estrategia relativamente sencilla que puede mejorar la comprensión lectora. Sin embargo, su eficacia depende de la calidad del conocimiento de los estudiantes y de cómo se diseñan las actividades de activación.

Referencias

Hattan, C., Alexander, P. A. y Lupo, S. M. (2024). Leveraging what students know to make sense of texts: What the research says about prior knowledge activation. Review of Educational Research, 94(1), 73–111.

McCarthy, K. S. y McNamara, D. S. (2021). The Multidimensional Knowledge in Text Comprehension framework. Educational Psychologist.


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