Instrucción de inferencias para la mejora de la comprensión lectora. Un metaanálisis reciente y algunos matices

Comprender lo leído precisa mantener una coherencia semántica a lo largo del texto, lo que implica manejar información que, a menudo, no está presente en el mismo. En la mayoría de los estudios longitudinales dicha habilidad para realizar inferencias respecto a la información no presente es un fuerte predictor de la comprensión lectora a edades tardías (Fletcher et al., 2019). 

Hay diferentes tipos de inferencias. Así, en la frase: “el FBI ha diseñado un nuevo método de búsqueda y rastreo de delincuentes. La institución se está renovando” debo inferir que la palabra institución hace referencia al anteriormente mencionado FBI. Autoras como Hall (2016) llaman a esto “inferencias conectivas”. Por el contrario, en la frase: “el calentamiento global es un hecho. Miles de osos polares encuentran dificultades para mantenerse en las mismas zonas que antaño”, debo inferir que el calentamiento provoca un deshielo que afecta a las formas de vida de los osos polares. A esto, Hall (2016) lo denomina inferencias que rellenan huecos (gap-filling inferences). Hay diversas formas de clasificarlas en función de los distintos autores.

El metaanálisis de Elleman (2017)

Elleman (2017) llevó a cabo un metaanálisis en el que revisó 25 artículos experimentales o cuasi-experimentales que buscaban mejorar la comprensión lectora a través de inferencias en edades que abarcaban desde los primeros años de la escolaridad elemental hasta la adolescencia. Más del 50% de los trabajos enseñaban a los niños cómo hacer inferencias, esto es, instruían estrategias que implicaban, por ejemplo, la activación de los conocimientos previos o la selección de palabras clave. Este componente parece ser clave en las intervenciones. El 70% de los trabajos duraba 10 horas o menos, por lo que las intervenciones no eran muy demandantes. Los tamaños de efecto encontrados fueron moderados para la comprensión lectora general: (d=.58), la comprensión inferencial (d=.68) y bajos para la comprensión literal (d=.28). Sin embargo, las medidas empleadas para constatar dichas mejoras eran, en muchos casos, creadas por los propios investigadores y muy proximales a la intervención, lo que menoscaba la posible generalización de los resultados a otros contextos.

La instrucción de inferencias en niños con dificultades en la comprensión lectora

El trabajo de Elleman (2017) encontró que la intervención en inferencias beneficiaba en mayor medida a los niños con menores habilidades de comprensión lectora que a aquellos niños que partían de mayores habilidades para comprender, tanto en la comprensión inferencial (.80 vs .55) como, dramáticamente y de forma algo sorprendente, en la comprensión literal (.97 vs. .06). En una revisión anterior que incorporaba sólo a niños con baja comprensión lectora Hall (2016) encontró también evidencias de mejora en la comprensión lectora en estos niños. Sin embargo, no hay información específica de los perfiles que presentaban los niños con mala comprensión. Esto es importante, ya que estos problemas podrían deberse, teóricamente, a causas heterogéneas como bajos conocimientos previos, problemas en el lenguaje oral, ausencia de estrategias de monitorización, entre otras razones y la instrucción de inferencias podría ser diferencialmente eficaz según las características de los malos comprendedores. 

Una intervención arquetípica

Por dejar un ejemplo más práctico, una intervención arquetípica que incorpora estrategias e instrucción para la resolución de inferencias es la llevada a cabo por Fritschmann et al. (2007) en adolescentes. Incorpora la regla mnemotécnica “INFER” para que los niños aprendan una estrategia para la resolución de inferencias. 1. Interact wiith the passage and the questios. 2. Note what you know. 3. FInd the clues. 4. Explore more details. 5. Return to the questions. Los tamaños de efecto encontrados para esta intervención fueron grandes.

Conclusiones y limitaciones

Como de costumbre, la heterogeneidad de los estudios y el empleo de pruebas muy proximales a la intervención menoscaban la generalidad de las conclusiones. No obstante, parece que la instrucción de inferencias que incorpora la enseñanza de estrategias de monitorización es efectiva para el alumnado general y parece serlo aún más para el alumnado con mala comprensión lectora. Más investigación es necesaria para clarificar si hay perfiles específicos de alumnado con problemas de comprensión lectora derivados de falta de autorregulación o dificultades en el desarrollo del lenguaje oral que puedan beneficiarse de estas intervenciones.

P.D: para una revisión amena y rigurosa del tema, recomiendo el libro en castellano “Profe, eso no lo pone” de Juan Cruz Ripoll.


Referencias

Elleman, A. M. (2017). Examining the impact of inference instruction on the literal and inferential comprehension of skilled and less skilled readers: A meta-analytic review. Journal of Educational Psychology, 109(6), 761–781. https://doi.org/10.1037/edu0000180

Fletcher, J. M., Lyon, G. R., Fuchs, L. S., y Barnes, M. A. (2019). Learning disabilities: From identification to intervention. New York: The Guildfor Press.

Fritschmann, N. S., Deshler, D. D., & Schumaker, J. B. (2007). The effects of instruction in an inference strategy on the reading comprehension skills of adolescents with disabilities. Learning Disability Quarterly, 30(4), 245-262.

Hall, C. S. (2016). Inference instruction for struggling readers: A synthesis of intervention research. Educational Psychology Review, 28(1), 1-22.



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