DISLEXIA Y DIFICULTADES ESPECÍFICAS EN COMPRENSIÓN LECTORA. DIFERENCIAS Y RELACIONES

Para todo aquel que disfrute de analizar la realidad en todo su complejidad el libro pensar rápido, pensar despacio (2013) de Daniel Kanheman es un enorme rato de satisfacciones. Explica el autor que nuestra mente, instrumento insuficiente para comprender y abarcar toda la realidad, tiende a simplificar excesivamente las cosas e, incluso, a imaginar la información que falta con la finalidad de que todo nos cuadre. Nuestro ámbito de trabajo no escapa a ese problema. No obstante, es importante que intentemos matizar un poco la realidad para que, día a día, podamos abordarla mejor.

Son muchos los niños con dificultades para comprender lo que los libros escolares quieren decirles. Muchos de ellos tienen dislexia, pero existen otros que, sin tener esta dificultad, tampoco llegan a entender lo que el texto expresa. De manera contraria, encontramos algunos niños diagnosticados con dislexia que, sorprendentemente, acceden al mensaje escrito a pesar de su lectura poco fluida. Por ello, partamos del supuesto general de que ni todos los niños que no comprenden lo que leen tienen dislexia, ni todos los niños con dislexia tienen dificultades para comprender lo que leen (Nation y Norbury, 2005). Esto puede resultar difícil de entender sin apoyo visual de ahí que, en el siguiente gráfico se ilustre la idea principal de estos autores.


Para comprender esto, debemos entender lo que ocurre en nuestro cerebro cuando tratamos de leer un texto escrito. De manera enormemente sintética, estos serían los procesos a llevar a cabo para comprender un texto (Cuetos, 2015):

  1. Procesos de bajo nivel o reconocimiento de palabras escritas: consiste en reconocer, mediante la decodificación fonológica o de manera automática, las palabras escritas en el texto. La dislexia se concibe hoy como una dificultad persistente en estos procesos, donde las habilidades fonológicas son deficitarias y no nos permiten reconocer fluidamente las palabras escritas  (Defior, Serrano y Gutiérrez 2015). En la figura superior podemos comprobar como la dislexia se ubica en aquellos con una mala habilidad para la decodificación.
  2. Procesos de alto nivel o de comprensión del lenguaje: procesos sintácticos y semánticos relacionados con la comprensión e interpretación del lenguaje escrito. Algunos autores consideran que los niños con Trastorno específicos del lenguaje (TEL), sin tener dificultades en la decodificación suelen engrosar la lista de malos comprendedores (Mendoza, 2016). También se ha indicado el vocabulario como un gran predictor de la comprensión lectora (Muñoz, Manso y Merino, 2010), de ahí que los niños que pertenecen a ambientes deprivatorios puedan englosar este grupo. Podemos ver en la figura superior la etiqueta de malos comprendedores para aquellos que, pese a decodificar bien, no acceden al significado del texto por tener dificultades en las habilidades lingüísticas de alto nivel.
No obstante, resulta evidente que los niños con dislexia, al no poder reconocer rápida y correctamente las palabras escritas englosarán en muchos casos el grupo con mayores dificultades, que puede verse en el cuadrante inferior izquierda de la figura. Sin embargo, tal y como antes se ha indicado, hay niños con dislexia que son capaces, gracias a una buena capacidad en los procesos de alto nivel, de compensar estas dificultades fonológicas y acabar comprendiendo el texto.

En todo caso, resulta importante distinguir cuáles son las causas que impiden a los niños acceder al significado del texto porque, dependiendo si las habilidades dañadas son de alto o bajo nivel, la intervención psicoeducativa deberá ser diferente (Defior, Serrano y Gutiérrez, 2015).



Cuetos, F., González, J., & De Vega, M. (2015). Psicología del lenguaje. Panamericana


Defior, S., Serrano, F., y Gutiérrez, N. (2015). Dificultades específicas de aprendizaje. Madrid, España: Síntesis

KahnemanDaniel (2013). Pensar rápido, pensar despacio. Barcelona, España: Debolsillo. 

Mendoza, E.(2016). Trastorno específico del lenguaje (TEL). Ediciones Pirámide.

Muñoz, Á. S., Manso, J. M. M., y Merino, M. J. G. (2010). Vocabulario y comprensión lectora: algo más que causa y efecto. 

Nation, K., & Norbury, C. F. (2005). Why reading comprehension fails: Insights from developmental disorders. Topics in language disorders25(1), 21-32

Comentarios

  1. Muy interesante, tu aportación Julián, pero quería preguntarte a que haces referencia cuando mencionas los procesos de alto nivel?.

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