SUBTIPOS DE DISLEXIA. CUARENTA AÑOS DE PROPUESTAS Y CONTRADICCIONES

Desde las primeras investigaciones hasta hoy, en relación a la dislexia, el conocimiento científico ha avanzado como un explorador en una noche sin luna: con cautela y con algunos retrocesos, sin permitirse descanso, pero también sin certezas definitivas. De ahí que la necesitada intervención educativa quede, a veces sin saberlo, huérfana de principios y cargada de dudas.

Mucho se ha avanzado, desde luego, pero aun quedan rincones oscuros. Uno de ellos tiene que ver con la clasificación y prevalencia de los diferentes subtipos de dislexia. Aspecto clave este si queremos diferenciar el tratamiento y dar a cada niño lo que realmente necesita. Border (1970) ya nos acercaba la primera clasificación, que se encuentra en la base de la que usamos estos días:
  • Dislexia disfonética: formado por sujetos  que presentan problemas en el procesamiento fonológico, es decir, en la conversión de grafemas en fonemas. Si miramos un texto de forma global, veremos que esta compuesto por un conjunto de símbolos que tenemos que convertir en sonidos para acceder al significado. Ahí radica la dificultad de la dislexia disfonética, que era el grupo más numeroso. Actualmente la llamamos dislexia fonológica.
  • Dislexia diseidética: compuesto por sujetos que tienen dificultad para recordar la palabra como un todo, por lo que deben decodificar todo lo que leen. Por ejemplo, cuando nosotros, lectores expertos, vemos una palabra familiar para nosotros (pongamos por caso la palabra camiseta ) no debemos de unir fonema a fonema, sílaba a sílaba, para comprender lo que pone. De un solo golpe de vista la reconocemos, junto a su significado. Esta sería la principal dificultad en lo que ahora se conoce como dislexia de superficie. Es, según Border (1970) un grupo menos numeroso.
  • Doble déficit: sujetos que muestran ambas dificultades. Ahora lo conocemos como dislexia mixta.
A continuación, Lovett (1984) realizó un estudio donde esgrimía la existencia de dos grupos, imprecisos y lentos, que guardaban gran relación con los propuestos por Border (1970). La auténtica dificultad llega cuando los estudios en español han tratado de ver la prevalencia de estos grupos  de niños con dislexia en nuestra lengua. La barra esta oficialmente abierta, el caos está servido. En su libro Dislexia en español, Jiménez et.al, (2014) muestran una revisión de este total desacuerdo entre las principales investigaciones realizadas. Lo adjuntamos a continuación:

  • Calvo (1999): 41% de niños con dislexia fonológica y 31% con dislexia de superficie.
  • Martínez y Sánchez (1999): 24% de niños con dislexia fonológica y 20% con dislexia de superficie.
  • Jiménez y Ramírez (2002):18% de niños con dislexia fonológica y 53% con dislexia de superficie.
  • Serrano (2005): 52% de niños con dislexia fonológica y 39% con dislexia de superficie.
  • Jiménez, Rogríguez y Ramírez (2009): 23% de niños con dislexia fonológica y 46% con dislexia de superficie.
Para justificar esta falta de consenso Jiménez et. al (2014) esgrimen argumentos como las diferencias de edad entre las muestras, el uso de errores o tiempo de latencia como variables observadas, etc... No obstante, el debate sigue abierto.

Por ello, parece que la mejor solución sigue siendo dejar a un lado estas clasificaciones aun no consensuadas y construir perfiles de errores personalizados que tengan en cuenta las dificultades lectoras de cada niño. Después de todo, en una dificultad tan falta de perfiles puros como es la dislexia, no hay mejor definición que la que se adapta a cada niño de manera detallada.

Referencias

Border, E. (1970). Developmental dyslexia: a new dyagnostyc approach based on the identification of three subtypes. Journal of school health, 40, 289-290.

Calvo, A. (1999). Adquisición de lengua castellana: perfiles cognitivos de aprendizaje con dificultades. Tesis doctoral. Universidad de Murcia.

Jiménez, J. E. (2014). Dislexia en español. Ediciones Pirámide.

Jiménez, J.E. y Ramírez, G. (2002). Identifying subtypes of reading disabilities in the spanish language. The spanish journal of psycologhy, 5, 3-19.

Jiménez, J. E., Rodríguez, C., & Ramírez, G. (2009). Spanish developmental dyslexia: Prevalence, cognitive profile, and home literacy experiences. Journal of Experimental Child Psychology103(2), 167-185.

Lovett, M. W. (1984). A developmental perspective on reading dysfunction: Accuracy and rate criteria in the subtyping of dyslexic children. Brain and Language22(1), 67-91.

Martínez, J. A., & Sánchez, E. (1999). Dichotic listening CV lateralization and developmental dyslexia. Journal of Clinical and Experimental Neuropsychology21(4), 519-534.

Serrano, F. D. (2005). Disléxicos en español: papel de la fonología y la ortografía. Tesis doctoral. Universidad de Granada.

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