El modelo de Berninger y Amtmann (2003) y su utilidad para orientar la intervención con niños que muestran dificultades en la escritura

En las últimas décadas, el modelo de "Visión simple de escritura"(que, pese al título, se fue complicando) de Berninger y Amtmann (2003) ha tenido un enorme valor heurístico y ha aportado evidencia experimental que ayuda a enfocar las intervenciones para niños con dificultades en la escritura.

El modelo de estos autores entiende que para que un niño pueda llegar a comunicar de forma escrita debe disponer del suficiente desarrollo de tres componentes diferentes:

A)Transcripción: se incluye aquí la capacidad de escribir las palabras de forma automática y fluida. Aparecen aquí las necesarias habilidades fonológicas (conocimiento de la correspondencia entre grafemas y fornemas, conciencia fonémica), las habilidades ortográficas (por ejemplo, la capacidad de representar mentalmente la forma visual de la palabra) y las habilidades grafomotoras (habilidades psicomotoras relacionadas con el correcto desarrollo de los patrones grafomotores de las letras, la coordinación oculo-manual...). Estas habilidades están interrelaciondas: un buen desarrollo fonológico lleva a una más rápida adquisición de las representaciones ortográficas. Un buen desarrollo y práctica grafmotora ayuda, asimismo, al recuerdo de la ortografía (de ahí la importancia de la escritura manual). Los niños con dificultades en el desarrollo fonológico, como los niños con dislexia, o en el desarrollo grafomotor, como los llamados disgráficos, serían niños con dificultades en este componente.

B) Conocimiento para la generación de textos: se incluye aquí el vocabulario, la capacidad de generar frases de estructuras sintácticas complejas, el uso de los conectores, los diferentes tipos de texto...Los autores incluye aquí diferentes conocimientos del ámbito lingüístico que van desde el nivel más bajo (palabra/vocaulario) a niveles más altos (generación de la estructura de un texto). Los niños con déficits en el desarrollo del lenguaje o que provienen de contextos desfavorecidos tendría, típicamente, dificultades en dicho componente.

C) Habilidades de auto-regulación: capacidad para planificarse, secuenciar una tara compleja en pasos diversos, monitorizar la ejecución de dichos pasos, revisar las propias producciones. Se incluiría aquí también el conocimiento metacognitivo relativo al desarrollo de dichos procesos. Los niños con dificultades en el desarrollo de las funciones ejecutivas (como los niños con TDAH, pero no sólo) tendrían dificultades en dicho componente.
El desarrollo de dichos componentes se encuentra mediado, según el modelo, por el acceso fluido a la información almacenada en la memoria a largo plazo y por la capacidad de los niños de manipular información mentalmente mientras operan (memoria operativa).

Principios de intervención que se derivan del modelo:

1) La automatización de los procesos de transcripción es necesaria para liberar recursos cognitivos que se destinen a otros componentes. Los niños que tengan que derivar excesiva atención a la conversión de fonemas en grafemas, a la ortografía o al desarrollo de los trazos que forman las palabras no liberarán los recursos necesarios para escribir un texto coherente y con un mensaje ordenado.

2) Las dificultades en la escritura son heterogéneas, puede haber dificultades en cualquiera de los componentes o en varios de ellos a la vez (por ejemplo, es frecuente que los niños con problemas fonológicos tengan, en ocasiones, otros déficits en las funciones ejecutivas o en el desarrollo del vocabulario). La intervención deberá partir de una evaluación rigurosa de los componentes asociados.

3) Los diferentes componentes están interrelacionados y no son compartimentos estancos. Por ejemplo, un buen desarrollo de las funciones ejecutivas puede ser útil para revisar y editar mis errores en la transcripción. Deben estudiarse y comprenderse dichas relaciones para el diseño de la intervención.

En otras publicaciones veremos intervenciones con respaldo empírico para las diferentes dificultades arriba expuestas.

Referencia: Berninger, V. W., & Amtmann, D. (2003). Preventing written expression disabilities through early and continuing assessment and intervention for handwriting and/or spelling problems: Research into practice. In H. L. Swanson, K. R. Harris, & S. Graham (Eds.), Handbook of learning disabilities (p. 345–363). The Guilford Press.

Comentarios

  1. Buen articulo les cuento que estoy buscando realizar un curso de servicios comunitarios, ya que quiero estar en el área de la educación infantil, alguno conoce de estos cursos?

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